Unity, una de las principales empresas de desarrollo de motores de juegos, se enfrenta a un cambio importante en su liderazgo con la renuncia de su CEO, John Riccitiello. La noticia llega tras la controversia generada por los planes de Unity de implementar una nueva «tarifa de tiempo de ejecución».
Basada en los ingresos de los desarrolladores y el número de instalaciones, la tarifa, que debía entrar en vigor en 2024, suscitó un fuerte rechazo en la comunidad de desarrolladores de videojuegos.
La renuncia de Riccitiello, quien también deja su cargo en la Junta Directiva de Unity, se anunció como una jubilación y sucederá de inmediato. No obstante, Riccitiello asumirá un rol asesor en la transición.
Roelof Botha tomará el cargo de presidente en Unity. La junta directiva de la empresa está en búsqueda activa de un reemplazo permanente para el puesto de CEO.
Riccitiello lideró Unity durante casi 10 años, guiando a la empresa a través de una transformación de licencia perpetua a un modelo de suscripción y llevándola a cotizar en bolsa. Sin embargo, su gestión estuvo marcada por la controversia, y muchos miembros de la comunidad de desarrolladores pedían su renuncia.
En el pasado, Riccitiello había generado polémica al calificar a algunos desarrolladores como «los mayores idiotas de mierda» por no comprender la importancia de la monetización en los videojuegos.






