Un ex empleado de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) enfrenta una posible cadena perpetua después de declararse culpable de intentar vender secretos de defensa de Estados Unidos a Rusia a cambio de criptomonedas.
Jareh Sebastian Dalke, de 31 años, filtró documentos ultrasecretos mientras trabajaba para la NSA. Su intención, según el acuerdo de culpabilidad, era «perjudicar a Estados Unidos y beneficiar a [Rusia]».
Este oscuro episodio ilustra cómo la criptomoneda se ha convertido en una herramienta para la traición y la actividad criminal.
Dalke compartió documentos ultrasecretos y fragmentos de otros con un supuesto agente ruso, aceptando criptomonedas como pago.
Este tipo de intercambio resalta las preocupaciones de seguridad en torno al anonimato de las criptomonedas. La criptografía se recibió a través de la plataforma Kraken, permitiéndole luego convertirla en dólares estadounidenses y trasladar los fondos a su cuenta bancaria.
Las autoridades detectaron la operación en el momento justo, pero este caso plantea dudas sobre cuántas actividades similares pasan desapercibidas.






