El euro digital se encuentra en una fase inicial de planificación, y su creación no es segura, pero el Banco Central Europeo (BCE) ya está trabajando en la normativa y políticas necesarias.
Juan Ramón Rallo, un destacado economista y profesor, señala una decisión importante que el BCE ha tomado en consideración: establecer un límite máximo de euros digitales por ciudadano.
Esta restricción se basa en la preocupación de que el euro digital podría desencadenar una migración masiva de depósitos bancarios tradicionales hacia esta nueva moneda, lo que pondría en riesgo la liquidez de los bancos.
La limitación de la cantidad de euros digitales por usuario surge debido a la percepción de que esta moneda digital de banco central (CBDC) podría ofrecer ventajas significativas en términos de custodia y transferencia, lo que podría atraer a muchos ciudadanos. Sin embargo, este éxodo masivo podría llevar a un pánico bancario y desafiar la estabilidad financiera.
Para evitar este posible escenario, se plantean dos opciones. La primera sería que los bancos ofrecieran tasas de interés atractivas en sus depósitos tradicionales para desincentivar a los usuarios a migrar a la CBDC.
La segunda opción, que parece ser la preferida por el BCE, implica establecer límites en la cantidad de euros digitales que cada usuario puede poseer.







