Irak está sopesando la posibilidad de implementar una zona de libre comercio, un movimiento estratégico que podría desencadenar un cambio significativo en su economía.
Al seguir los pasos de los BRICS y reducir la dependencia del dólar estadounidense, el país busca fomentar el uso del dinar iraquí para las transacciones comerciales, lo que podría resultar en precios más competitivos para los consumidores locales.
La medida, destinada a simplificar los procedimientos de importación y fomentar el uso del dinar, podría transformar la manera en que los bienes importados son adquiridos y comercializados en Irak.
Esta estrategia no solo fortalecería la economía local sino que también serviría como un mecanismo para contrarrestar la influencia del dólar estadounidense en las transacciones en la zona de libre comercio.
Irak, enfrentándose a diversas restricciones del dólar estadounidense, ha anunciado una prohibición de retiros en efectivo en dólares a partir del próximo año.
Este movimiento busca reducir el mal uso de las reservas y evitar sanciones estadounidenses. Un paso más audaz es la solicitud formal de Irak para unirse a los BRICS, buscando diversificar aún más sus opciones monetarias y limitar la supremacía del dólar.






