El gestor de activos Bitwise sostiene que el mercado de criptomonedas atraviesa la fase final de un invierno profundo iniciado, de forma efectiva, en enero de 2025. Según su análisis, la caída sostenida de precios —ocultada parcialmente por los flujos institucionales— refleja un ciclo bajista clásico, similar a los vividos en 2018 y 2022. Por ejemplo, bitcoin ha retrocedido cerca de 39 % desde su máximo de octubre de 2025, mientras ether supera una pérdida del 50 %. La ventaja de este diagnóstico es aportar contexto histórico; el riesgo, asumir una recuperación prematura.
Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, argumenta que no se trata de una corrección técnica saludable, sino de un ajuste severo impulsado por apalancamiento excesivo y toma agresiva de beneficios. Un ejemplo claro se observa en productos derivados y estrategias minoristas altamente expuestas, donde liquidaciones forzadas intensificaron la presión vendedora. Entre los aspectos positivos, este proceso reduce posiciones especulativas frágiles; sin embargo, como contrapartida, deteriora la confianza del inversor minorista y prolonga la apatía general del mercado. Históricamente, este entorno de fatiga ha marcado los suelos de ciclo.
Un elemento clave que, según Bitwise, distorsionó la percepción real del mercado fue la entrada masiva de capital institucional. Los fondos cotizados de bitcoin al contado y las estrategias corporativas de tesorería absorbieron aproximadamente 740.000 BTC, aportando decenas de miles de millones de dólares en soporte de precios. Como ventaja, este respaldo estabilizó los activos más líquidos y accesibles. No obstante, el efecto colateral fue una divergencia profunda: tokens sin demanda institucional cayeron más de 60 %, evidenciando un mercado bajista mucho más severo para el segmento minorista.
La experiencia de ciclos anteriores respalda la tesis de Bitwise: los fundamentales rara vez influyen en los mínimos del mercado. En 2018 y 2022, avances regulatorios y mejoras en infraestructura no lograron frenar las pérdidas. Hoy ocurre algo similar con la tokenización, el crecimiento de las stablecoins y la adopción en Wall Street. El beneficio estructural es que estas bases fortalecen el ecosistema a largo plazo; la desventaja inmediata es que el mercado ignora estas señales durante la fase más dura, retrasando cualquier reacción positiva de precios.
Bitwise concluye que, aunque el sentimiento sigue siendo frágil, la presión vendedora podría estar agotándose, condición necesaria para una estabilización progresiva. La historia muestra que los inviernos cripto suelen durar alrededor de trece meses desde el máximo hasta el mínimo, y este ciclo ya se aproxima a ese umbral. La oportunidad para los inversores disciplinados es anticipar un cambio gradual de tendencia; el principal riesgo es subestimar nuevos episodios de volatilidad macroeconómica o regulatoria que prolonguen el enfriamiento antes de una recuperación efectiva.
Descargo de responsabilidad: La información presentada en este artículo no constituye asesoramiento financiero, de inversión, comercial ni de ningún otro tipo, y refleja únicamente la opinión del autor. El contenido tiene fines informativos y educativos. Las imágenes utilizadas son exclusivamente ilustrativas y no deben considerarse como base para la toma de decisiones financieras o de inversión. Al utilizar este sitio, el lector acepta que no asumimos responsabilidad alguna por pérdidas, daños o perjuicios derivados del uso, interpretación o dependencia de la información o imágenes aquí expuestas.







