El «Gran Partido Viejo» de Estados Unidos, los republicanos, se alinean una vez más con la industria de las criptomonedas en su lucha contra la Comisión de Bolsa y Valores (SEC). La reciente propuesta de la SEC para modificar la definición de «exchange» ha provocado una reacción negativa por parte del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes. Según ellos, tal medida podría sofocar la innovación en el sector de las criptomonedas y afectar adversamente a la economía estadounidense.
La controversia surge a raíz de la sugerencia de la SEC de redefinir el término «exchange», con la intención de incluir sistemas que facilitan la comercialización de valores no confirmados. Los legisladores republicanos se oponen firmemente a esta definición, argumentando que excede los poderes de la SEC y podría obstruir el desarrollo del ecosistema de activos digitales, frenando de paso la innovación tecnológica en el país.
Este no es el primer choque entre los republicanos y la SEC en torno a la industria de las criptomonedas. La comisionada republicana de la SEC, Hester Peirce, ha expresado anteriormente su preocupación sobre cómo la actitud de la SEC puede interpretarse como un desinterés en facilitar la innovación y la competencia en los mercados financieros. Los republicanos también han criticado al presidente de la SEC, Gary Gensler, acusándolo de imponer un marco regulatorio inadecuado al ecosistema de las criptomonedas.
Bajo el liderazgo de Gensler, la SEC ha emprendido acciones legales contra varios exchanges de criptomonedas importantes, como Kraken, Coinbase, Gemini, Binance y Binance US. Gensler ha expresado una postura dura contra las criptomonedas y los tokens que considera como valores no registrados. Esta rigidez regulatoria ha sido criticada no sólo por los legisladores, sino también por las empresas de criptomonedas que ahora evalúan la posibilidad de trasladarse a otros países.
El enfrentamiento en curso entre la SEC y los defensores de las criptomonedas en el Congreso subraya el choque entre la necesidad de una regulación prudente y el deseo de fomentar la innovación financiera. A medida que este debate continúa, será crucial encontrar un equilibrio que permita el crecimiento y la innovación en el sector de las criptomonedas, a la vez que se protege a los inversores y se mantiene la integridad del mercado.






