La resistencia de Bitcoin (BTC) se ha manifestado de una manera sorprendentemente silente: el 40% de todos los BTC en circulación no ha experimentado movimiento alguno en los últimos tres años. Pese a recientes turbulencias financieras que evaporaron miles de millones del valor de Bitcoin, aquellos inversores que llevan tres años o más conservando sus activos digitales han optado por mantener la calma y no deshacerse de sus posesiones.
Un análisis realizado por Bitfinex desvela una tendencia interesante y quizás contraintuitiva. A pesar de la desaceleración del mercado y la escasa volatilidad, los holders a largo plazo muestran una actitud optimista. Evitando prácticas arriesgadas como préstamos o especulaciones con apalancamiento, estos inversores parecen mostrar una férrea creencia en el futuro de Bitcoin. Este comportamiento de acumulación constante desde marzo de 2023 es testimonio de su resistencia ante las oscilaciones del mercado.
Sin embargo, no todos los holders comparten este optimismo inquebrantable. Hay una subsección, compuesta por aquellos que han mantenido BTC por menos de tres años, que sí ha mostrado signos de inquietud. Estos inversores, que adquirieron Bitcoin durante su caída a 29,000 dólares en julio pasado, están aparentemente más susceptibles a los caprichos del mercado y, por ende, más propensos a vender en circunstancias adversas.
La situación actual del mercado criptográfico es, sin duda, tensa. Con una de las etapas de baja volatilidad más prolongadas en memoria reciente y expectativas de un declive en el precio de Bitcoin hasta los 22,000 dólares, es evidente que el panorama es incierto. Sin embargo, la tenacidad de una gran proporción de holders a largo plazo sugiere que la fe en Bitcoin como «oro digital» sigue viva, resistiendo las tormentas financieras y mirando hacia un horizonte más prometedor.






