Polemización desde el Capitolio: Patrick McHenry, líder del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, ha lanzado críticas directas hacia la Administración Biden, acusándola de intentar «matar» la floreciente industria criptográfica estadounidense con nuevas reglamentaciones fiscales. Esta propuesta, según McHenry, adolece de transparencia y solicita una mayor precisión en su enfoque. Un punto de inflexión: los exchanges tendrían que proporcionar datos confidenciales de sus clientes al IRS, lo que sin duda ha encendido las alarmas.
El Trasfondo Regulatorio: Las nuevas regulaciones propuestas por el Departamento del Tesoro y el IRS buscan combatir la evasión fiscal relacionada con las criptomonedas. Mientras que los inversores ya están obligados a pagar impuestos sobre las ganancias criptográficas, el proceso ha sido tradicionalmente arduo y complicado. Estas propuestas, por otro lado, intentan simplificar este proceso y «cerrar la brecha fiscal». Al igual que en el mercado bursátil, los corredores o exchanges de criptomonedas deberán reportar transacciones, pero esta vez, incluyendo a los exchanges descentralizados.
Riesgos de Centralización: La centralización es el fantasma que amenaza con engullir a DeFi bajo estas nuevas regulaciones. Gabriel Shapiro de Delphi Labs sugiere que la reglamentación podría ser catastrófica para los protocolos P2P en EE.UU., obligando a recoger datos de usuario. Kristin Smith, de Blockchain Association, resalta que las demandas regulatorias actuales podrían obligar a estas plataformas a abandonar su esencia descentralizada, perdiendo ventajas como seguridad y transparencia.
El Desafío de McHenry: McHenry no es ajeno al debate sobre criptografía. Ha tenido enfrentamientos previos con demócratas en torno a cómo abordar el tema regulatorio. Recientemente, abogó por un proyecto de ley sobre stablecoins que enfrentó la resistencia de sus contrapartes demócratas. Con su reciente declaración, deja claro que la lucha por una regulación justa y equilibrada está lejos de terminar.
El Futuro Inmediato: A medida que el pulso regulatorio avanza, el público tiene hasta el 30 de octubre para presentar comentarios y sugerencias sobre las propuestas actuales. Las criptomonedas representan un territorio inexplorado para muchos reguladores, y su futuro en EE.UU. dependerá en gran medida de cómo se equilibre la necesidad de control con la innovación y la privacidad.
