El gobierno de Estados Unidos dio un paso significativo el 30 de octubre al publicar una orden ejecutiva que establece seis nuevas normas de seguridad para la inteligencia artificial (IA).
El Presidente Joe Biden destacó que estas normas se basan en compromisos previos de seguridad de 15 destacadas empresas del sector, subrayando su compromiso con un uso ético de la IA tanto dentro como fuera del gobierno.
La primera de las normas exige que los desarrolladores de sistemas de IA compartan los resultados de las pruebas de seguridad y la «información crítica» con el gobierno.
Esto promueve la transparencia y la rendición de cuentas en un campo en constante evolución. Además, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología liderará el desarrollo de herramientas y pruebas estandarizadas para garantizar la seguridad y confiabilidad de la IA.
Las nuevas normas también buscan proteger contra riesgos potenciales, como el uso de la IA para diseñar «materiales biológicos peligrosos». Esto demuestra un compromiso con la seguridad pública en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología.
Además, se establecerán estándares y buenas prácticas para detectar y autenticar contenidos generados por IA, lo que ayudará a combatir el fraude y el engaño en línea.







