La actividad en los exchanges de criptomonedas ha experimentado un marcado descenso, llevando los volúmenes de intercambio a niveles no vistos en tres años, lo que refleja la profundización del bear market en el sector. Esta tendencia se suma a la retirada de capital por parte de inversores institucionales, quienes también están mostrando cautela en medio de la incertidumbre del mercado.
Los volúmenes diarios en exchanges centralizados (CEX) han retrocedido a niveles similares a finales de 2020, generando comparaciones con una «ciudad fantasma» en el mundo de las criptomonedas, según el investigador Aylo. Aunque esta situación podría parecer desalentadora, expertos resaltan que momentos de baja actividad históricamente han representado oportunidades de compra rentables en el pasado.
El líder de la comunidad Chainlink, «Chainlinkgod», comparte esta visión y señala que la ausencia de nuevos flujos de capital es evidente en la actualidad, especialmente en el trading minorista. Las instituciones, por su parte, se mantienen a la espera de claridad regulatoria antes de entrar en el mercado. A pesar del enfriamiento actual, muchos creen que las instituciones podrían ser la próxima fuente de capital en la economía cripto.
Aunque empresas como BlackRock y Grayscale podrían influir en un próximo mercado alcista, por ahora la actividad en el mercado está en mínimos. El analista Will Clemente advierte que existe la posibilidad de que Bitcoin (BTC) vuelva a probar niveles inferiores similares a los del primer trimestre de 2020, lo que podría llevar a los precios por debajo de los 20,000 dólares. Sin embargo, muchos consideran estas posibles caídas como oportunidades de compra.
CoinShares informa que los flujos de inversión en activos digitales han disminuido, con salidas de 11,2 millones de dólares durante las últimas siete semanas. Los fondos de Bitcoin experimentan entradas modestas, mientras que los fondos cortos de BTC registran salidas continuas. Ethereum y Polygon, por otro lado, han experimentado salidas más significativas, coincidiendo con una disminución general en el sentimiento hacia las altcoins.
Aunque el actual panorama podría generar incertidumbre, muchos inversores y expertos ven esta situación como una oportunidad para capitalizar activos criptográficos a precios más bajos. La posibilidad de que las instituciones entren al mercado en el futuro podría generar un cambio en la dirección de la tendencia, respaldado por la creciente adopción de activos tokenizados y la búsqueda de oportunidades en el mercado de criptomonedas.
