La Recesión DeFi: Los datos más recientes nos presentan una paradójica situación en el mundo de las criptomonedas. Mientras que Ethereum celebra el auge de su staking, las plataformas DeFi observan con preocupación una constante disminución en los activos bloqueados. Para ilustrar, según DefiLlama, en noviembre de 2021, se reportaban $178.000 millones en activos bloqueados en protocolos DeFi; hoy, apenas se contabilizan $38.000 millones. Sorprendentemente, este descenso ocurrió a pesar de las relativamente estables cotizaciones de las principales criptomonedas.
Factores Contundentes: Las causas detrás de este fenómeno son diversas, aunque algunas destacan por su impacto. Recordemos el colapso de FTX en 2022, que sacudió al mercado, reduciendo drásticamente los activos bloqueados. Otros prestamistas centralizados, como BlockFi y Genesis, también cayeron en desgracia, sumando más incertidumbre al panorama. Sin embargo, la recuperación fue efímera: aunque el valor total bloqueado (TVL) en DeFi alcanzó nuevamente los $50.000 millones en abril, pronto descendió, mostrando una clara falta de confianza.
El Atractivo del Staking Líquido: Contrario al comportamiento en DeFi, el staking de Ethereum ha experimentado un crecimiento exponencial. Servicios como Lido han aumentado su TVL de $6.000 millones a $13.950 millones desde el colapso de FTX. Además, Coinbase, con su reciente servicio de staking, ya acumula $2.100 millones en ETH. El staking líquido permite a los inversores obtener rendimientos y conservar la liquidez comercial, un equilibrio que parece más atractivo que las alternativas DeFi tradicionales.
Comparativas y Perspectivas: Comparando tasas, el staking de ETH en Coinbase ofrece un rendimiento del 3,65%, mientras que en Aave, el rendimiento de ETH es del 1,63%. La disparidad es evidente, y la consecuencia también: Aave ha visto una disminución del 21% en su TVL en el último mes. Por otro lado, fuera del ámbito cripto, la política restrictiva de la Reserva Federal ha elevado los rendimientos de la deuda gubernamental, presentando otra alternativa tentadora para los inversores.
La dinámica actual entre el staking de Ethereum y DeFi es un claro ejemplo de cómo la confianza y las ofertas de valor pueden influir en las decisiones de inversión. Aunque el futuro es incierto, es esencial que las plataformas DeFi innoven y ofrezcan soluciones competitivas para recuperar la confianza y atraer inversores.
