Elizabeth Warren ha desencadenado una batalla frontal contra las criptomonedas, presentando una serie de proyectos de ley que amenazan con restringir la libertad financiera.
Sin embargo, ¿es realmente su motivación la protección de los inversores o hay intereses ocultos en juego? Aunque la senadora afirma combatir actividades ilegales, muchos cuestionan si sus propuestas van más allá de una táctica política para ganar votos en las próximas elecciones.
El último proyecto de ley de Warren, la Ley contra el lavado de dinero de activos digitales, ha generado controversia. Si bien la senadora argumenta la necesidad de combatir delitos criptográficos, críticos señalan que el verdadero objetivo podría ser proteger los intereses de los grandes bancos.
¿Está el proyecto de ley diseñado para limitar la competencia de las criptomonedas y mantener el statu quo del sistema financiero tradicional?
El análisis del último borrador de la ley revela deficiencias significativas. La propuesta de imponer responsabilidades de la Ley de Secreto Bancario y requisitos KYC a los desarrolladores de activos digitales ha sido recibida con escepticismo.
¿Es realista y técnica la implementación de estas medidas en plataformas DeFi? Los críticos argumentan que esta sección del proyecto de ley va más allá de la prevención de actividades ilegales y podría crear obstáculos insuperables para la innovación en el espacio cripto.
