La reciente revelación del ex ingeniero de Alameda Research, Aditya Baradwaj, sobre la supuesta malversación de sus ahorros de toda la vida por parte de Sam Bankman-Fried (SBF), ha sacudido la comunidad financiera. Desde sus comienzos humildes como una misteriosa empresa de comercio de criptomonedas hasta su eventual colapso, Alameda Research ha sido objeto de fascinación y controversia. Las acusaciones de Baradwaj, junto con el arresto de SBF el 11 de agosto por manipulación de testigos, destacan un posible patrón de comportamiento problemático y gestión irresponsable en la empresa.
La relación cercana entre FTX y Alameda Research, aunque en teoría separadas, fue admitida por Baradwaj. La falta de autonomía corporativa, con oficinas conjuntas y acuerdos de alojamiento, plantea preguntas sobre la transparencia y la ética empresarial. Por ejemplo, la idea de mudarse a las Bahamas y las afirmaciones de SBF de que los ingresos de FTX superaban el 10% del PIB de las islas, revela un nivel de influencia y ambición que podría ser preocupante.
Por otro lado, el plan de SBF de construir una fábrica de vacunas y su visión para curar la malaria demuestran una voluntad de utilizar su riqueza y poder para fines benéficos. Este enfoque altruista contrarresta las acusaciones de una «gestión de riesgos descuidada» y «millones perdidos en gastos despilfarradores» que también se presentan. La dualidad en la personalidad y los objetivos de SBF es un elemento clave en esta compleja historia.
Sin embargo, los relatos de fallas importantes, desde la deuda técnica hasta la supuesta arrogancia en la gestión, tiñen la imagen de una empresa que alguna vez fue prometedora. Estos detalles ofrecen una visión inquietante de una organización que manejaba miles de millones de dólares en capital, pero que parecía estar plagada de deficiencias internas. El robo de los diarios privados de su ex novia y testigo clave, Caroline Ellison, y su entrega al New York Times, muestran una táctica de intimidación que refuerza las preocupaciones sobre la ética de SBF.
El relato de Baradwaj es una llamada de atención sobre la confianza que se deposita en las personalidades carismáticas dentro de la industria financiera. Las acusaciones contra SBF, desde robar los ahorros de un empleado hasta manipular testigos, revelan un lado oscuro que contrasta fuertemente con su imagen pública. La historia de Alameda Research y FTX es un recordatorio cautelar de la importancia de la transparencia, la ética y la responsabilidad en el mundo del comercio de criptomonedas y más allá.






