La casa de cambio de criptomonedas FTX ha tomado medidas legales sorprendentes al presentar una demanda contra los padres de su fundador, Sam Bankman-Fried (SBF). En una presentación judicial el lunes, FTX alega que Joseph Bankman y Barbara Fried, padres de SBF, desviaron fraudulentamente millones de dólares en fondos que pertenecían a la empresa.
Según los detalles de la demanda, FTX Trading efectuó pagos por un total de casi $19 millones, que incluían impuestos, tarifas y otros costos, a Blue Water, una entidad propiedad de Bankman y Fried. Además, se realizaron gastos relacionados con Blue Water que superaron los $90,000. Bankman también transfirió $10 millones en efectivo, que eran fondos de Alameda, en forma de un regalo tanto para él como para Fried.
La presentación legal es clara en su acusación de que Bankman y Fried utilizaron su experiencia legal para enmascarar sus actividades fraudulentas, no con el objetivo de beneficiar al Grupo FTX, sino para su propio enriquecimiento personal y sus causas preferidas. Esta demanda arroja luz sobre un oscuro episodio que involucra a personas cercanas al mundo de las criptomonedas, lo que plantea preocupaciones sobre la integridad en la gestión de estas empresas financieras.
Aunque la demanda no especifica la cantidad exacta que Bankman y Fried malversaron, se mencionan algunos datos reveladores. Esto incluye un salario anual de $200,000 que Bankman recibió como asesor principal de la Fundación FTX, más de $18 millones por una propiedad en las Bahamas y $5.5 millones en donaciones del Grupo FTX a la Universidad de Stanford. Estos detalles proporcionan una visión más clara de la magnitud de las transacciones cuestionables.
La noticia de esta demanda plantea preguntas sobre la supervisión y el control de las operaciones financieras en el mundo de las criptomonedas, y si se necesita una mayor regulación y transparencia en un sector que sigue siendo relativamente nuevo y en constante evolución. La resolución de este caso tendrá implicaciones significativas tanto para FTX como para la percepción pública de la integridad en el mundo de las finanzas digitales.






