En un giro audaz, El Salvador ha aprobado una ley que ofrece ciudadanía a inversores extranjeros de Bitcoin. La legislatura, respaldada por el partido Nuevas Ideas del presidente Nayib Bukele, promulgó esta reforma que permite la ciudadanía acelerada a aquellos que realicen «donaciones» de Bitcoin a programas gubernamentales.
Este movimiento, en sintonía con el proyecto Bitcoin del país, busca impulsar el desarrollo económico y social. Aunque la legislación no especifica un monto mínimo de donación, plantea la pregunta sobre cómo esta nueva iniciativa afectará la economía y la percepción internacional de El Salvador.
El presidente Bukele, enfocado en su reelección, busca fortalecer aún más la posición de El Salvador como líder en la adopción de Bitcoin en América del Sur. La implementación de Bitcoin como moneda nacional en 2021 fue un paso audaz, y la nueva ley amplía el enfoque al permitir la ciudadanía acelerada.
Sin embargo, la falta de requisitos mínimos de donación deja espacio para preguntas sobre la equidad y la transparencia en el proceso. A medida que El Salvador se embarca en esta nueva fase, los inversores y observadores internacionales observarán de cerca los resultados y el impacto en la economía y la reputación del país.
La reforma de ciudadanía cita a «extranjeros altruistas» interesados en respaldar el desarrollo de El Salvador mediante la donación de bitcoins. Esta perspectiva de inversión altruista plantea la cuestión de si la iniciativa puede generar un flujo sostenible de inversores comprometidos.
Aunque la ley busca acelerar el proceso de naturalización, es crucial evaluar cómo se equilibrará esta apertura con la necesidad de asegurar una ciudadanía significativa y contributiva.
