La reciente promulgación de la Ley de Servicios y Mercados Financieros de 2023 en el Reino Unido ha consolidado oficialmente al comercio de criptomonedas como una actividad financiera regulada en el país. La normativa, que recibió el Consentimiento Real del Rey Carlos, es una clara respuesta a la necesidad de proporcionar un marco legal a los activos digitales, definidos en la ley como «representación digital criptográficamente segura de valor o derechos contractuales». Este es un paso significativo en la regulación financiera, y marca un hito en la evolución de la criptomoneda.
Esta nueva ley es mucho más que un simple reconocimiento de las criptomonedas; representa un cambio de paradigma en la visión gubernamental. Según Andrew Griffith, Secretario Económico del Tesoro, la legislación abre un nuevo camino para la inversión, la innovación y el crecimiento económico. Al reemplazar las leyes anteriores de la UE con una legislación local, el Reino Unido tiene la oportunidad de desbloquear miles de millones en inversiones y fomentar la expansión del sector de blockchain.
Además, la ley prevé la creación de «arenas de pruebas», es decir, entornos controlados para probar y adoptar nuevas tecnologías financieras, como blockchain. Estos espacios ofrecen un gran potencial para impulsar la innovación, al permitir a las empresas experimentar con nuevas ideas en un entorno seguro y regulado. De este modo, el Reino Unido se posiciona como un pionero en la adopción y promoción de la tecnología blockchain.
Sin embargo, esta nueva ley no solo tiene repercusiones a nivel nacional. Según Jeff Feng, cofundador de la empresa de desarrollo de blockchain Sei Labs, esta regulación es una clara señal de la creciente legitimidad de los activos digitales a nivel global. La adopción de una postura regulatoria clara y proactiva puede permitir al Reino Unido competir con otras naciones amigas de las criptomonedas, como Hong Kong y Singapur, atrayendo a empresas y emprendedores del sector cripto, con el consiguiente impacto en términos de capital y creación de empleo.
Sin embargo, cabe recordar que esta legislación también aumenta la responsabilidad de los reguladores financieros, al garantizar una supervisión transparente y un mayor escrutinio. Por otro lado, las Reformas de Edimburgo, incluidas en la ley, extienden las exenciones fiscales para los gestores de inversiones a los activos criptográficos. Esta medida, junto con la ambición del Primer Ministro Rishi Sunak de convertir al Reino Unido en un centro global para la tecnología de activos criptográficos, evidencia la firme determinación del país de liderar la revolución de las criptomonedas.
