El Senado francés avanza hacia una postura más flexible en la promoción de criptomonedas: El Comité de Asuntos Económicos aprobó recientemente un plan que permitiría a las empresas de criptomonedas registradas en la Autorité des Marchés Financiers (AMF) contratar influencers para promocionar sus productos y servicios. Esta enmienda representa un enfoque más tolerante que el de la Asamblea Nacional en París, que votó en marzo para prohibir efectivamente el respaldo de celebridades a las criptomonedas.
Ventajas y desventajas del uso de influencers en la promoción de criptomonedas: Entre los beneficios, se encuentran el aumento de la visibilidad y la popularización de las criptomonedas, lo que podría impulsar su adopción y generar más confianza en el público general. Por otro lado, existe la preocupación de que algunas personalidades influyentes puedan aprovechar su poder para manipular el mercado o promover proyectos de criptomonedas poco fiables, lo que podría conducir a pérdidas económicas para sus seguidores.
Cambios y especificaciones en la enmienda: El texto original planteaba una prohibición absoluta para influencers que buscaban incursionar en una acción publicitaria de productos de criptomonedas. Sin embargo, la enmienda aprobada por la Comisión establece que solo los Proveedores de Servicios de Activos Digitales (PSAN) aprobados por la AMF podrán contratar influencers para promocionar sus productos y servicios.
Limitaciones en la promoción de otros productos: Además de permitir a los influencers promocionar criptomonedas, el proyecto de ley también impone restricciones a la publicidad de productos de apuestas y cosméticos. Estas limitaciones buscan proteger a los consumidores de riesgos innecesarios y garantizar que la información proporcionada por los influencers sea confiable y esté respaldada por entidades reguladoras.
Próximos pasos en el proceso legislativo: La enmienda aprobada por el Comité de Asuntos Económicos será discutida en el Pleno del Senado la próxima semana. Si se aprueba, podría representar un paso significativo hacia la integración de las criptomonedas en la economía francesa y un mayor reconocimiento de la industria de los activos digitales en el país.





