En un movimiento audaz, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea propone ajustes significativos en la clasificación de monedas estables frente a criptomonedas sin respaldo, desencadenando un debate crucial en el ecosistema financiero global.
El BCBS busca elevar el estándar, proponiendo 11 reglas que abordan la exposición de los bancos a criptoactivos, con foco en aspectos como vencimiento del crédito, liquidez y reserva de activos.
A medida que los reguladores buscan salvaguardar las inversiones, las nuevas propuestas introducen pruebas de riesgo de reembolso y medidas adicionales en situaciones de crisis.
Un enfoque clave es la atención al vencimiento de los activos de reserva, priorizando activos a corto plazo para minimizar riesgos en retiradas masivas durante períodos de tensión.
El comité aboga por invertir en productos de alta calidad, como reservas de bancos centrales, y destaca la importancia de activos con menor volatilidad para garantizar la estabilidad de precios. La propuesta subraya la necesidad de un marco de gestión de riesgos sólido para monitorear riesgos crediticios, de mercado y de concentración.
Las nuevas regulaciones insisten en que los activos de reserva se negocien en mercados líquidos de tamaño considerable, asegurando suficiente liquidez. Además, imponen requisitos estrictos de divulgación, permitiendo a las autoridades evaluar riesgos y realizar análisis exhaustivos.






