La Red de Ejecución de Delitos Financieros (FinCEN) ha dado un paso audaz al proponer una nueva regulación destinada a mejorar la transparencia en el uso de monedas virtuales convertibles (CVC) y luchar contra la financiación del terrorismo.
Este movimiento demuestra el compromiso de FinCEN de anticiparse a los riesgos emergentes y garantizar la integridad de los sistemas financieros.
La regulación propuesta exige que cualquier entidad considerada una empresa de servicios monetarios que realice transacciones de moneda virtual convertible cumpla con obligaciones de presentación de informes y mantenimiento de registros.
Específicamente, apunta a los servicios anónimos que permiten a los usuarios mezclar o intercambiar diferentes criptomonedas, dificultando su rastreo y potencialmente facilitando actividades ilícitas.
El objetivo de estas medidas es fortalecer la capacidad de las agencias encargadas de hacer cumplir la ley para detectar y abordar actividades sospechosas relacionadas con la mezcla de CVC.
Además, proporcionaría información esencial para identificar posibles casos de lavado de dinero o financiamiento del terrorismo.






