El Banco de Pagos Internacionales (BPI) ha lanzado una advertencia contundente sobre las monedas estables, sugiriendo que no cumplen con su promesa de ser reservas seguras de valor.
Según el informe del BPI, ninguna de las 68 monedas estables analizadas hasta ahora ha logrado mantener la paridad con sus precios fijos. Este hallazgo plantea dudas sobre la estabilidad y confiabilidad de criptomonedas prominentes como Tether, USD Coin y Binance USD.
El estudio también destaca la narrativa en torno a las monedas estables, presentándolas como una salvaguarda contra las fluctuaciones del mercado.
Sin embargo, la caída de la moneda estable USDT de Terra, que generó un impacto significativo en 2022, pone de manifiesto la vulnerabilidad de estas monedas y su capacidad para desencadenar un «invierno criptográfico».
La investigación del BIS subraya la falta de una moneda estable que nunca rompa su vinculación, resaltando la necesidad de una regulación y supervisión adecuadas.
Se argumenta que con medidas regulatorias efectivas, se podría evitar que las monedas estables comprometan la seguridad y eficiencia del sistema financiero y de pagos.






