En un giro espectacular, el precio del Bitcoin ha experimentado un vertiginoso aumento del 12,38% en las últimas 24 horas, alcanzando los $34.400.
La pregunta que está en boca de todos es: ¿qué está impulsando esta eufórica escalada? La respuesta a este enigma parece radicar en dos factores cruciales, uno de índole macroeconómica y otro intrínseco al mercado del Bitcoin.
Para descifrar este fenómeno, analizamos de cerca los dos desencadenantes detrás de esta asombrosa subida. El primero se relaciona con un evento macroeconómico de alto calibre: los rendimientos de los bonos del gobierno estadounidense.
Es asombroso presenciar cómo el Bitcoin se mantiene firme mientras los rendimientos de los bonos del gobierno estadounidense se disparan.
En condiciones habituales, el aumento de los intereses en la deuda pública de EE. UU. sería visto como una amenaza para el Bitcoin, ya que suele favorecer al dólar estadounidense.
No obstante, aquí radica el quid de la cuestión: la teoría. A pesar de que ayer los rendimientos de los bonos a 10 años se elevaron por encima del 5,0%, algo que no ocurría desde 2007, se produjo una rápida caída. Esto sugiere que los intereses podrían haber alcanzado su punto máximo.
Además, la liquidez del Bitcoin, la cantidad disponible para negociar, es relativamente baja, lo que significa que incluso una pequeña oleada de demanda puede desencadenar una explosión de precios. La sensación de «miedo a perderse algo» (FOMO) también está contribuyendo a este frenesí.






