Un Cambio en la Supervisión de las Stablecoins: El Gobierno del Reino Unido está considerando otorgar mayor poder al Banco de Inglaterra (BoE) en la regulación de las stablecoins, según una consulta de 40 páginas titulada «Regulación de pagos y perímetro sistémico». El documento refleja la intención del Gobierno de permitir la supervisión conjunta de las stablecoins por parte del BoE y la Autoridad de Conducta Financiera (FCA), con una preeminencia clara para el BoE. Aunque esto fortalece el control del Gobierno sobre el mercado emergente, plantea preocupaciones sobre las limitaciones de tal poder.
Implicaciones para la Estabilidad Financiera: La decisión de otorgar mayor autoridad al BoE se basa en la necesidad de abordar los riesgos evolutivos para la estabilidad financiera. Permitiendo al BoE incluso impedir que la FCA tome medidas en relación con proveedores de stablecoins, el Gobierno busca un enfoque unificado. Sin embargo, este enfoque centralizado puede limitar la capacidad de la FCA para actuar de manera independiente, lo que algunos pueden ver como una concentración indebida de poder.
Respuesta de la Industria y Preocupaciones: Si bien la mayoría de los encuestados aceptaron la primacía del BoE en la supervisión, algunos pidieron claridad sobre las restricciones de su poder. La falta de transparencia y detalles específicos en las reglas podría generar incertidumbre y resistencia en el mercado. La claridad y la colaboración serán esenciales para garantizar que este cambio sea bien recibido y eficaz.
Perspectiva del Gobernador del BoE sobre Criptomonedas y Stablecoins: Las declaraciones del Gobernador del BoE, Andrew Bailey, sobre la falta de adecuación de las criptomonedas y stablecoins como dinero, reflejan una postura conservadora y cautelosa. Esto podría indicar una regulación más estricta en el futuro y afectar negativamente la adopción y la innovación en el campo de las criptomonedas en el Reino Unido.
Futuro de la Regulación: El reequilibrio de poderes entre el BoE y la FCA en la regulación de las stablecoins señala una evolución en la postura reguladora del Reino Unido hacia las criptomonedas. Aunque refuerza la estabilidad y control, también plantea preguntas sobre la autonomía de los órganos reguladores y la flexibilidad del mercado. La transparencia, el compromiso con los interesados y una supervisión cuidadosa serán cruciales para equilibrar la innovación con la necesidad de proteger el sistema financiero.
