En un movimiento audaz hace más de un año, Próspera, la pequeña ciudad privada en la isla caribeña de Roatán, anunció su decisión de adoptar Bitcoin como moneda de curso legal.
La noticia hizo eco entre los entusiastas de las criptomonedas, generando expectativas en torno a este nuevo destino «criptodestino».
Sin embargo, hoy Próspera enfrenta un futuro incierto debido a las tensiones políticas que amenazan con frenar su progreso.
La situación legal de la ciudadela está en un limbo tras la votación unánime del Congreso a favor de revocar la ley y la enmienda constitucional que permitía la creación de Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE).
Próspera se encuentra en medio de conversaciones con el gobierno, tratando de convencerlo de cumplir con los acuerdos previos que dieron vida al proyecto.
La empresa Honduras Próspera Inc., liderada por su fundador y director ejecutivo, Erick Brimen, está liderando las negociaciones con el gobierno de Xiomara Castro.






