En un evento internacional en El Salvador, el bitcoiner cubano Forte11 marcó un hito al representar a su país, abriendo las puertas a un diálogo crucial sobre la adopción del bitcoin en la isla.
A pesar de las restricciones derivadas del bloqueo estadounidense, Forte11 hizo un apasionado llamado a las empresas de servicios bitcoin en todo el mundo para que ofrezcan opciones a los cubanos.
Este gesto simboliza la creciente necesidad de alternativas financieras en Cuba, donde la política monetaria estatal ha llevado a la devaluación extrema de la moneda local, impulsando a los ciudadanos hacia el bitcoin como refugio de valor.
Aunque el Banco Central de Cuba autorizó la operación de empresas criptográficas en 2022, Forte11 subraya las limitaciones de acceso a plataformas e intercambios de bitcoin en la isla.
Este obstáculo, combinado con la depreciación de la moneda local, ha llevado a los cubanos a luchar contra las dificultades para utilizar criptomonedas.
La historia destaca el deseo incansable de los cubanos de superar las barreras y adaptarse a nuevas formas de intercambio financiero.






